¡No es magia, es terapia de lenguaje!

Por: Arisleyda Caridad Morales

El lenguaje, en su concepto más amplio, es cualquier forma de comunicación de sentimientos, pensamientos e ideas, ya sea verbal, gestual, corporal, artística, gráfica o sonora; sin embargo, son el lenguaje oral y escrito los que constituyen el grado más alto de la evolución lingüística, siendo éstas dos formas privativas del género humano, permitiéndonos la comunicación

Los trastornos del lenguaje son frecuentes en la niñez. México tiene una prevalencia del 42 % en la población infantil y detectarlos a tiempo es muy conveniente. En cuanto el trastorno esté identificado lo que sigue es establecer las estrategias de intervención. Existen las llamadas “ventanas de oportunidad” y la  terapia de lenguaje es una de ellas.  Pero ¿a qué se refiere el término “terapia”? Es un tratamiento, un proceso que se lleva a cabo para lograr un objetivo propuesto; por lo tanto una intervención logopédica eficaz y oportuna, ajustada a las necesidades de cada niño, como la terapia de lenguaje corregirá diversos  trastornos.

El hecho de detectar a tiempo  los problemas del lenguaje permite al niño expresar todo su mundo interior,  ayudando a mejorar sus relaciones interpersonales así como su autoestima y resulta  especialmente beneficiosa cuando los niños la comienzan a temprana edad. En un estudio, el 70 por ciento de los preescolares que reciben la  terapia adecuada muestran una mejoría en sus habilidades de lenguaje.

El trabajo del terapeuta del lenguaje  puede ser demorado, dependiendo de las necesidades del niño, asignando además actividades para practicar en la casa que refuercen la terapia, pero el progreso saltará a la vista. Sin embargo, recuerde la terapia no es “magia”.

Por tal motivo los padres deben tomar en cuenta las sesiones de terapia que les sean establecidas a su hijo y que es de vital importancia la constancia en ello, de lo contario se presentarán problemas en la socialización (Cohen 2000) y el rendimiento escolar.

Bishop (1990) en un estudio prospectivo de la relación entre lenguaje y las habilidades de lectoescritura, afirmaba que si los problemas del lenguaje se resolvieran antes de los 5 años el desarrollo de la lectoescritura sería normal, pero en muchos de los niños que aún tenían déficits en el lenguaje oral a los 5 años y medio persistirían las dificultades de lectura más adelante. En estos niños, la comprensión de lectura tendía a ser pobre con relación a la precisión de la lectura. La competencia sintáctica en el período preescolar representó una proporción sustancial de la variación en los logros de lectoescritura, después de tener en cuenta los efectos de la capacidad no verbal.

De lo anterior se rescatan entonces acciones básicas a seguir para efectos favorables con la terapia:

Puntos clave

  •  Diagnóstico oportuno.
  • Adecuada línea general de tratamiento logopèdico.
  • Apoyo de la familia.
  • Importancia de una intervención temprana en el desarrollo del lenguaje.
  • La terapia del habla no es una solución rápida.
  • Dedicar tiempo a comunicarse con el niño.
  • Aprovechar situaciones de la vida cotidiana para reforzar  el lenguaje del niño.

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